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JUBRIQUE RECUERDA ESTA NAVIDAD SU SINGULAR CONCURSO DE AGUARDIENTE

Ayuntamiento de Jubrique

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JUBRIQUE RECUERDA ESTA NAVIDAD SU SINGULAR CONCURSO DE AGUARDIENTE

Esta Navidad, sin duda, será diferente para todos. En Jubrique, además, recordarán uno de los eventos más esperados del año, que no celebrará esta edición a causa de la pandemia de Covid-19. Se trata del Concurso de Aguardiente, fiesta declarada de Singularidad Turística Provincial, en el que los asistentes tienen la oportunidad de descubrir el proceso de elaboración tradicional del licor tal y como se hacía antaño de la mano de los aspirantes a destilar el mejor aguardiente.
     El programa de la jornada suele arrancar a mediodía en la Plaza de Andalucía donde los participantes, acompañados de sus alambiques, inician las destilaciones. Stands con productos artesanales y gastronómicos, degustaciones, una “buñuelada” o música en directo amenizan el día en Jubrique. Una vez elaborados todos los licores, un jurado experto analiza cada uno de ellos para determinar cuál resulta ganador, tras lo que se otorgan diferentes premios a los aguardientes con mayor puntuación. Con la organización del Concurso de Aguardiente, que en esta ocasión no podrá realizarse, el Ayuntamiento de Jubrique persigue el objetivo de poner en valor y dar a conocer más si cabe uno de los licores más reconocidos de la zona e icono de la rica gastronomía de la localidad.
          Jubrique tiene una larga tradición en la elaboración de aguardiente. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando alrededor de las tres cuartas partes de los campos de la localidad eran viñedos. Se conoce que durante aquella época llegó a haber unos 70 alambiques repartidos entre el pueblo y sus alrededores. Desde aquel entonces el licor es reconocido por su calidad en muchos puntos de la geografía, hasta el punto de que para referirse al pueblo, los foráneos lo hacían como ‘Jubrique el del aguardiente’. Con el paso de las décadas, la llegada de la filoxera y con el trabajo de elaboración y comercialización de este licor en manos de destilerías profesionales, la actividad se vio gravemente mermada. En este punto cabe destacar que en los últimos años, gracias a la puesta en marcha del concurso de aguardiente, varios vecinos se han animado a comenzar a destilar lo que, sin duda, contribuirá a perpetuar en el tiempo el proceso de elaboración tradicional de este licor.